The Great White Fleet






La United Fruit Company (1899–1970) fue una corporación multinacional estadounidense dedicada a la producción y exportación de frutas tropicales —principalmente banano— cultivadas en América Latina y el Caribe. Su infraestructura logística, especialmente ferroviaria y marítima, le permitió ejercer un poder económico y político desproporcionado durante gran parte del siglo XX: controló rutas, territorios, legislaciones y gobiernos, al punto de intervenir mediante sobornos, lobby diplomático y apoyo directo a golpes de Estado.

Los buques de vapor de la empresa operaron más de un siglo bajo el nombre de The Great White Fleet. El blanco que recubría los cascos funcionaba como emblema corporativo, pero también como estrategia para reflejar el calor tropical y proteger la fruta durante la travesía hacia Estados Unidos. Ese blanco —aparentemente técnico— sintetizaba una retórica de pureza, modernidad y supremacía que acompañó la expansión de la compañía.

El 31 de agosto de 2017, Día del Negro en Costa Rica, se realizó una acción en la costa caribeña en la que varios trabajadores bananeros transportaron sobre el mar tres durmientes extraídos de la antigua línea férrea construida para la United Fruit Company. Los durmientes —que en conjunto pesaban unos 277 kilos— fueron unidos para hacerlos flotar como un bote improvisado y posteriormente pintados de blanco, evocando la estética de The Great White Fleet y devolviendo, simbólicamente, parte de la historia material del ferrocarril al territorio que contribuyó a explotarlo.

La propuesta trata de visibilizar la segregación racial que estructuró la economía bananera, marcada por leyes y disposiciones estatales que limitaron la movilidad de las poblaciones afrocaribeñas y aseguraron su confinamiento laboral en las zonas de plantación. La acción exige físicamente a los trabajadores, haciendo evidente que el peso de los durmientes reproduce —en el cuerpo— la carga histórica del trabajo racializado que sostuvo la industria bananera.

Convertir los durmientes en un “bote blanco” invierte el sentido histórico del barco: si la Great White Fleet sirvió para exportar riqueza hacia el norte, aquí la blancura flota como una memoria incómoda que regresa a la orilla de donde fue extraída. El blanco deja de proteger mercancías para exponer lo que la empresa pretendió encubrir. Los durmientes actúan como restos arqueológicos de una infraestructura extractiva que moldeó la vida social del Caribe costarricense, y al ser arrancados, cargados y puestos en el mar, se desplazan de su función industrial a un espacio de memoria política.