La obra reciente de Oscar Figueroa se muestra en The Poverty of Progress presentando piezas de diversos medios, y siempre insertadas dentro del complejo contexto tanto de la obra de Figueroa como en el de los modelos de poder impuestos desde el centro hacia la periferia. En su obra el artista no presenta una denuncia o una crítica directa, sino que hace un registro del estado del paso de los enclaves bananeros, específicamente la United Fruit Company, desde la construcción de los ferrocarriles hasta la producción bananera que existe hoy en día.
Gran parte de la exposición muestra obras generadas a partir del estudio que realiza Figueroa durante un viaje hecho por él desde Guatemala hasta Colombia sobre las vías del ferrocarril construído por la United Fruit Company durante el siglo XIX y el XX. Oscar extrae y registra los elementos de la vía, como clavos, durmientes, y otros elementos naturales que estén alrededor en ese momento, que luego sigue estudiando, haciendo pruebas y observaciones del estado de los materiales. Estas obras presentan un estado de deterioro de los materiales con anotaciones que están relacionadas con distintos aspectos todos ligados a la realidad palpable de su contexto geográfico e histórico. El cuestionamiento de estos modelos económicos que fueron la promesa del progreso en nuestra región es inevitable cuando estamos frente a las obras del artista donde disecta el estado de abandono y deterioro de estas partes de las vías férreas.
Es interesante también cuando en obras como Sin título (deméritos) se presentan pinturas utilizando otro material propio de las bananeras. Oscar Figueroa toma bolsas con plaguicidas y crea pinturas en la que el bastidor no es suficiente para contener el medio, este se derrama, se transfiere, y se transporta. Esta acción aparentemente sencilla tiene una complejidad de lectura característica de la obra de Figueroa. Desde las metáforas que se hacen con respecto a las plagas de insectos del banano y los trabajadores tanto de la construcción del ferrocarril como los de las bananeras, hasta los paralelos que se puedan construir entre la hegemonía económica y artística, son cuestionamientos que nacen de estas obras.
Cuando se aborda la obra de Oscar Figueroa es importante tener en mente que es a través del estudio riguroso y detallado de la historia que el artista presenta una visión con respecto a estos modelos económicos que se han aplicado a la región y siguen existiendo en distintas formas. La pregunta que surge ante el evidente estado obsoleto y erosionado de las estructuras construídas por los enclaves bananeros es si el fracaso de ese modelo de progreso es en realidad un triunfo del modelo.
Mimian Hsu
San José, Costa Rica. Noviembre 2013