La acción consiste en filmar la costa desde el interior de un barril de madera flotando en el mar, a través de un pequeño orificio que funciona como la única apertura hacia el exterior. El gesto se vincula con los relatos históricos según los cuales muchos trabajadores chinos que llegaron a América para construir ferrocarriles eran transportados en barriles de madera, con apenas una abertura destinada a alimentarlos durante la travesía. La imagen del océano registrada desde ese encierro reproduce, en escala mínima, la experiencia de desorientación y confinamiento que marcó estas migraciones forzadas.
El barril funciona aquí como un contenedor de deshumanización: un espacio donde el cuerpo es reducido al volumen de la mercancía que lo contiene, negando la postura erguida, la orientación y cualquier posibilidad de identidad visible.
Quince nudos es la velocidad promedio de un barco que viaja de China a América, pero esa medida técnica oculta la violencia del tránsito. Antes de llegar a tierra firme, los trabajadores ya habían sido convertidos en carga: cuerpos sin movimiento propio, transportados como objetos que debían resistir el viaje para luego soportar otra forma de explotación en la construcción del ferrocarril.
La cámara ocupa la posición del cuerpo encerrado. Su mirada es parcial, forzada, inestable. El barril aparece como un no-lugar del tránsito: un contenedor donde el sujeto queda suspendido entre dos destinos —ninguno propio— y donde la travesía se vuelve un espacio de anonimato impuesto.
15 KnotsDocumentation of performance, 2015
This piece involves filming the coast through a hole from the inside of a wooden barrel at sea. They say that every Chinese person who came to the Americas to work on the railways was transported in a wooden barrel. Each barrel had a hole through which the person inside was fed. 15 knots is the average speed of a ship travelling from China to America.