Arqueologías de lo invisible: on the other side of the History.


Ernesto  Calvo

* Texto escrito, para el catálogo  sobre la exposición “On the other side of the railroads", presentada por Óscar Figueroa en el MADC en el 2015
 


Una de las potencialidades mayores de las prácticas artísticas contemporáneas, se encuentra en la visibilización de múltiples dilemas históricos  a través de la utilización de diferentes tipos de archivos, que permiten activar una renovada interacción entre memoria y documento, historia y actualidad.  Esa vuelta a lo histórico desde intencionalidades críticas y a la vez perspectivas actuales, pudiera relacionarse con esa “arqueología”1 que propuso alguna vez Michel Foucault y que buscó relacionar el análisis de los enunciados, los discursos y los archivos, desde una permeable metodología a medio camino entre los paradigmas científicos y artísticos, investigativos y creativos.  

Las propuestas del artista Oscar Figueroa, desde sus inicios mismos, pudieran inscribirse en esas prácticas que se han dado en llamar “arqueológicas”, pues junto a esa doble dimensión entre lo investigativo y lo creativo,  ha propuesto una exploración en lo relativamente oculto, en lo que ha quedado en la invisibilidad,  en lo que ha sido directamente omitido o –incluso- rechazado por los discursos históricos dominantes.     

Otra conexión de las propuestas de Figueroa, es con lo que el historiador del arte  y escritor Miguel Angel Hernández ha  llamado “artista como historiador benjaminiano”2.  Ese artistahistoriador tiene puntos de confluencia con la arqueología foucaultiana, pero también con las proposiciones que Walter Benjamin hizo  sobre los vínculos dialécticos -aunque resbaladizos, difusos- entre documento, archivo y  memoria, que resultan imprescindibles para reconstruir críticamente ese pasado desde el presente3.   
                                                          
   

. Pasado y presente…  

En muchas de las piezas de Oscar Figueroa es posible detectar esas interrelaciones continuas entre lo que se denomina “hecho histórico” y lo omitido, entre lo que se materializó y lo que apenas quedó perceptible. Resemantizando imágenes, objetos y símbolos, esta artista propone ejercicios críticos que deconstruyen algunos de esos documentos y archivos que han constituido esa memoria histórica omisiva. Así, en una instalación como Durmientes, a partir de un registro múltiple -tinta de grabado y lápiz, papel de arroz e insectos disecados, clavos extraídos de las vías del tren  y madera de durmientes, tierra, entre otros-,  Figueroa plantea una reflexión sobre las ruinas del ferrocarril de la United Fruit Company, que atravesó buena parte del paisaje de Centroamérica durante el siglo XIX y el XX, como un recordatorio de que la historia no es  un material muerto, inerte, y que las resonancias del pasado se expresan en el presente, a través de conexiones que se pudieran establecer entre términos como “economía de enclave” (relacionada al monocultivo del banano o café)  y “zona franca” (asociada a la maquila manufacturera o tecnológica contemporánea).   








Durmientes, montaje posterior realizado en AÚN - 44 Salón Nacional de Artistas (44SNA), Pereira, Colombia 2016

Esos vínculos se evidencian también en instalaciones como  Tropical mouse y Musaceae Circuits, donde ratones de computadoras, cables y bolsas de plástico con plaguicidas, reactivan  los fantasmas de las “repúblicas bananeras” y sus nocivas consecuencias  -políticas, económicas, sociales y simbólicas-  para la región.  Por otro lado, en  performances y videos como  Proceso de secado y Hecho polvo, las teclas de computadoras sustituyen al café como evidencia de esos procesos contradictorios  de dependencia y  círculos viciosos históricos,  que aún están vivos y afectan el devenir de nuestras sociedades y sus posibles rumbos futuros.   

 

Tropical mouse, Mouse de computadora, cables de computadora y bolsas de almaciga con plaguicida, y Proceso de secado, documentación de acción.


. Valor de uso y valor de cambio… 


Dentro de otras revalorizaciones de lo histórico, Oscar Figueroa se ha acercado recurrentemente a lo monetario y sus vínculos simbólicos. Así, en Boletos,  hace circular monedas de 100 colones con un grabado de INTEL (la trasnacional de computación y tecnologías estadounidense), poniendo en entredicho el papel que esta empresa ha jugado en los últimos años dentro de la economía costarricense, en cuanto a los supuestos “beneficios económicos” como aporte  al PIB nacional, en una lectura que otra vez mira al pasado desde el presente. Por otra parte, en The most beautiful bill, el artista expuso 500 billetes calados, que pierden su valor “real” como medio de circulación monetario, pero que revalorizan su valor simbólico al entrar y circular en el sistema del arte.   

Boletos, Documentación fotográfica. Propuesta realizada desde el 2010 hasta la fecha.

The most beautiful bill II, billete de 5 colones calado y 500 segmentos de billetes de 5 colones


Figueroa también ha jugado con la ambiguedad de los valores en torno a las relaciones entre materiales y degradación, coleccionismo y obra,  con  piezas como  Ejercicio pictórico, donde un óleo y banano sobre lienzo ha ido sufriendo un proceso de transformación que interroga su valor futuro en el mercado del arte; o en piezas hechas con bananos y  bolsas plásticas con plaguicidas, que se degradan, hacen el aire irrespirable y se expanden más allá del marco que intenta contenerlos, poniendo en entredicho la materialidad misma que sustenta a esas obras y su valor monetario y simbólico.     


Ejercicio pictórico, óleo y banano sobre lienzo


Sin título, montaje anteriormente realizado en A chronicle of interventions, Tate ModernLondon, England. 2014  Bolsas recicladas que fueron utilizadas para cubrir los racimos de banano en el campo para que estos no se llenen de plagas, sobre bastidor de madera.



. Apropiaciones e  intertextualidades… 

Otra presencia recurrente en las obras  de Oscar Figueroa es la utilización de lo textual como recurso de resignificaciones, donde lo linguístico se interrelaciona con lo objetual, lo espacial y lo visual, como activadores  de resemantizaciones diversas.  Así, en piezas como Comandos y otras afines,  se apela al crucigrama, a las teclas o la fotografía lenticular, para generar codificaciones ambivalentes desde el lenguaje, en relación a algunos de los temas más importantes que ha abordado el artista, proponiendo un uso contrapuesto tanto del idioma -inglés /español-  como de los signos -computacionales, monetarios.  


sin título, texto con teclas de computadora


Sin embargo, donde el uso del lenguaje adquiere más fuerza, es a partir de  frases extraídas de relatos de viajeros del siglo XIX, donde se expresan  algunas de las perspectivas –y paradojas- de esas  memorias omitidas e invisibles.   Para ello este artista se apropia de significativas frases en inglés de esos viajeros y las graba sobre los Durmientes,  bases de esas vías de ferrocarril construidas por chinos, jamaiquinos y otras nacionalidades: “inferior race by virtue of [its] subjugation” o “With such a race for its main dependence in working its plantations, mines, and forests, Central America’s future is not especially promising”4 .  

inferior race by virtue of [its] subjugation, durmientes extrados de la línea férrea al Atlántico de Costa Rica tallados a mano

Harper’s Monthly Magazine, fotografías sobre retablos de madera.


Sobre esos “durmientes”  y en otros objetos -como un fémur o unas piedras-  el artista esculpe  otras frases igualmente llamativas: “under each sleeper rests the body of a chinese”5.  O pinta simbólicamente acudiendo al color -el “blanco”, como signo de luto y muerte en la cultura china-, rastreando  el racismo subyacente y la explotación a que fueron sometidos muchos  de esos trabajadores migrantes de origen asiático o africano. Así,  por ejemplo, en una acción y video como Demérito, realizada el 12 de octubre (“día de las culturas”)  se evidencia la antigua prohibición a los negros de entrar a San José, la capital costarricense;  o en Fine, monedas aplastadas por el ferrocarril, aluden al colón de multa que se les cobraba a los migrantes jamaiquinos en Costa Rica  si se les sorprendía hablando inglés.


…under each sleeper rests the body of a chinese, video documentación




Deméritos, video documentación 



  
Más radical aún es el video Themselves on the beach at low-water,  una acción que se realizó frente al Océano Atlántico y que consistió en lanzar al mar piedras utilizadas en las vías férreas de Panamá, a las cuales se les escribió con agua un extracto del texto de  A Trip on the Panama Railroad6, en el que se relata el modo en que los trabajadores asiáticos se suicidaban en grupos, unidos de las manos, internándose en el mar para que las olas del Atlántico los tragaran.  Sutiles, aunque a la vez muy potentes resultan también los dibujos de estructuras férreas de Panamá y Costa Rica elaborados con cabellos naturales de personas asiáticas, quienes -según  testimonios escritos de esa época- se ahorcaban con su propia trenza para liberarse de las condiciones infrahumanas de trabajo y vida a los que se le sometía.  


Themselves on the beach at low-water, video documentación 


Dibujos elaborados con cabello natural de personas chinas de estructuras férreas de Panamá y Costa Rica.



                                                          
Ese  racismo histórico y cultural,  que se ocultaba en “argumentos” antropológicos, biológicos y hasta  genéticos de la época, se evidencia además en textos que el artista ha rastreado y que  retoma en una serie -en proceso-  de impresiones digitales sobre lienzo intervenidas con óleo, llamada justamente Intertextualidad,  donde pueden leerse significativas frases como éstas: “El cerebro de los indios y los negros no puede modificarse por medio del estímulo educacional”7.  

Esta combinación es la causa caos, de la serie: Intertextualidad. Impresión digital y óleo blanco sobre lienzo


. Del otro lado de la historia… 

En el siglo XIX,  Costa Rica tuvo un extraño y excéntrico personaje  llamado José María Figueroa,  que a través de imágenes y textos muy diversos, recopilados de manera permanente a lo largo de su extensa vida, se convirtió en uno de los cronistas más minuciosos y a la vez incisivos de las costumbres de su época, incluyendo aquellas más conflictivas o invisibles8.
  
Al parecer Oscar Figueroa, haciendo honor a ese apellido tan emblemático en el contexto costarricense, ha decidido hacer su propia arqueología crítica desde el ámbito de las artes visuales contemporáneas.   En ese sentido, en una de sus propuestas más importantes -la instalación On the other side of  the railroads- a través del espejo como recurso simbólico explora esas arqueologías del hacer visible y presente lo que ha estado preterido e  invisibilizado por la Historia (con mayúscula).

On the other sida of the railroads, línea férrea grabada y espejo
  

Por otro lado, en la instalación también especular Herodotus Complex,  a partir de espejos, vidrios polarizados y trucos ópticos, Figueroa cuestiona  la idea del “padre” de  la Historia,  de que ésta  solo puede ser narrada desde los “hechos gloriosos” que se han conformado en los relatos dominantes de poder.  No obstante,  el artista retoma también la perspectiva de Herodoto de que la memoria histórica no solo se recrea desde esos relatos “neutrales” –positivistas- de lo que aparentemente “fue”, sino a partir de la generación de estrategias arqueológicas que subrayen justamente las “discontinuidades”9 de esos discursos y relatos,  a los que se referían tanto Foucault como Benjamin:  investigaciones históricas y expresiones creativas paralelas que puedan concebirse como  espacios ilusorios de “resistencias”,  que incorporen archivos ocultos y memorias preteridas que permitan -al menos parcialmente- hacer visible lo invisible.    

Herodotus Complex, medio durmiente de madera y espejos

    
                                                          



.........................................................................................................................................
                                                          
1 Michel Foucault propuso su epistemología “arqueológica” desde Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas, y posteriormente en La arqueología del saber, donde en el capítulo III hace  reflexiones precisamente sobre los vínculos entre enunciados, formaciones discursivas y archivos: "Hubo un tiempo en que la arqueología como disciplina de los monumentos mudos, de los restos inertes, de los objetos sin contexto y de las cosas dejadas por el pasado, tendía a la historia y no adquiría sentido sino por la restitución de un discurso histórico…Yo no procedo por deducción lineal sino más bien por círculos concéntricos, y voy tan pronto hacia los más exteriores, tan pronto hacia los más interiores..."(La arqueología del saber, pp. 11/193). 
2 En su libro Materializar el pasado. El artista como historiador benjaminiano. (Micromegas, Murcia, 2012), Hernández parte de las reflexiones de Hal Foster sobre el “artista como etnógrafo”, que a su vez retoma las perspectivas de Walter Benjamin en “el autor como productor”, para rescatar las relaciones entre archivo y memoria que se han explorado en múltiples prácticas del arte contemporáneo: “Nos encontraríamos ante artistas para los cuales la dialéctica archivo/memoria, documento/historia se torna capital. Estos artistas se convierten en sujetos que trabajan sobre el pasado para hacerlo presente” (en contraportada del libro).          
3 Según Hernández: “Hacer historia, para estos artistas, no es un mirar atrás, sino una actuación en el pasado, un ´acto de memoria´(…) Una toma de postura que sólo es posible desde una concepción del tiempo como algo abierto, no clausurado, y también desde una concepción no lineal del tiempo, una concepción que permita saltos, discontinuidades y anacronismos. Esta concepción múltiple, anacrónica, discontinua que recientemente ha reivindicado Georges Didi Huberman (Ante el tiempo. Historia del arte y anacronismo de las imágenes.  Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2006) es la que se encuentra en el fondo de gran parte de las prácticas de historia visual” (“Hacer visible el pasado: el artista como historiador benjaminiano (ponencia). Congreso europeo de Estética, Madrid, noviembre-2010).   
4 Textos de Orville James Victor, publicados en la revista estadounidense Harper’s Monthly Magazine (1885).   
5 Textos de Carl Bovalluis. Viajes por Centroamérica. Managua, Nicaragua (1977).   
6 Textos de Robert Tomes, también en Harper's Monthly Magazine (1855).  
7 En: Vargas, Juan Carlos (edit).Tropical Travel. The Representation of Central America in the 19th Century (Prefacio).  San Jose, University of Costa Rica Press (2008). 
8 Véase: El Álbum de Figueroa. Un viaje por las páginas del tiempo. Archivo Nacional, San José, Costa Rica (2001). 
9 Esas prácticas investigativas que potencian las “discontinuidades”, Foucault las propone como: "disciplina de los lenguajes flotantes, de las obras informes, de los temas no ligados (…) de esos conocimientos imperfectos, mal fundamentados, que jamás han podido alcanzar la forma de cientificidad (pero que)  se atribuye la tarea de atravesar las disciplinas existentes, de tratarlas y de reinterpretarlas” (La arqueología del saber, pp. 229-230).